““Mi padre redactó su propio libro de historia, con una versión dulcificada de su peripecia vital. Le molestaba discutir conmigo a cuenta de algo que yo leía en los libros. Eso lo he vivido yo, no vas a contarmelo tçu, me replicaba. Dejó de irritarme esa postura cuando yo también empecé a enfrentarme a las versiones oficiales sobre la música española de mi tiempo y pensaba, de esos relatos simplistas, no fue así. [...] Tú ya verás, ya verás, los hijos aprenden a ser hijos cuando se convierten en padres””