““-Oye, dice ese chico que por qué no termino el bachillerato- dijo ella de pronto, mirándole en el espejo. -¿Qué chico? -Ese profesor. -¿Y a él que le importa? -No hombre, yo digo también lo mismo. Es una pena, total un curso que me falta. Estoy a tiempo de matricularme todavía. Habían echado a andar otra vez, Ángel se puso serio. -Mira Gertru, eso ya lo hemos discutido muchas veces. No tenemos que volverlo a discutir. -No sé por qué. -Pues porque no. Está dicho. Para casarte conmigo, no necesitas saber latín ni geometría; conque sepas ser una mujer de tu casa, basta y sobra. Además, nos vamos a casar enseguida.””