““Strange," mused the Director, as they turned away, "strange to think that even in Our Ford's day most games were played without more apparatus than a ball or two and a few sticks and perhaps a bit of netting. imagine the folly of allowing people to play elaborate games which do nothing whatever to increase consumption. It's madness. / —Es curioso —musitó el director, cuando se apartaron del lugar—, es curioso pensar que hasta en los tiempos de Nuestro Ford la mayoría de los juegos se jugaban sin más aparatos que una o dos pelotas, unos pocos palos y a veces una red. Imaginen la locura que representa permitir que la gente se entregue a juegos complicados que en nada aumentan el consumo. Pura locura.””