““Me limito a dar un aliciente a sus monótonos días, a sacarlos de la desidia de su existencia. Necesitan algo en qué creer, alguien a quien entregarse en cuerpo y alma, que les ahorre el trabajo de pensar y que gobierne sus vidas. Y yo, muy gustosamente, me ofrezco a ello. ¡A ellos les encanta que lo haga! ¿Qué crees que sería de ellos, criaturas incapaces, sin la guía y el consuelo de mi presencia?””